lunes, 16 de enero de 2012

¿Por qué creer que los extraterrestres nos han visitado?

Pareciera que pensar que los extraterrestres nos han visitado, es tremenda locura.  Sin embargo, ¿Por qué no pensarlo?...

1-La inmensidad del universo.  Por simple lógica y estadística, dada la gran cantidad de cuerpos celestes en el universo, y la enorme posibilidad de vida inteligente superior y diferente a la nuestra.  Es totalmente factible que nos haya y nos sigan visitando.



 

2-Los libros sagrados.  La gran mayoría de los códigos morales y conductuales de la antigüedad, en civilizaciones menores o mayores, refieren contactos mágicos, sobrenaturales con seres superiores provenientes del “cielo”.


3-Los monumentos antiguos.  Constituyen un serio problema para la lógica simplista y la ciencia humana.  Hay muchos casos de civilizaciones antiguas que manejaron la construcción de una manera portentosa, e inclusive con base científica cosmológica.  La referencia artística o artesanal en sus monumentos grandes, medianos o pequeños,  a posibles naves especiales, astronautas o batallas espaciales.



4-Los enormes recursos aún vírgenes del planeta.  Si bien es cierto que estamos superpoblados en la superficie planetaria, todavía nos quedan grandes océanos en su mayoría vírgenes, un cielo casi permanentemente vacío y un suelo a profundidad inexplorado.  Es decir, no conocemos del todo nuestro planeta, para que podamos negar la existencia permanente o transitoria de vida extraterrestre en él. Si los humanos jugamos a dañar la parte del planeta donde vivimos, también es cierto que hemos subutilizado el resto.  Luego, por qué no podrían aprovecharlo inteligencia extraterrestres, sin ni siquiera darnos por enterados.


5-El salto evolutivo humano, que más allá de un salto, fue un aventón el que nos dieron.  Si nos tomó tantos años andar en dos patas, separarnos del mono, bajar de los árboles y empezar a pensar, ¿Cómo es posible que hayamos llegado a la Luna o manejar parcialmente la energía atómica en tan poco tiempo desde que empezamos a pensar?




6-La infinidad de testimonios internacionales de avistamientos, contacto y abducción extraterrestre. Que bajo ninguna instancia, jamás podrían pasar desapercibidos.



 
7-La casi patológica negación y desacreditación por parte de la gran mayoría de los gobiernos mundiales, para con la posibilidad extraterrestre.  Aún más, los de las aquellas grandes potencias, que poseen  la tecnología suficiente, como para establecer un contacto certero con inteligencias de otros mundos.

¿Por qué no creer que los extraterrestres nos hayan visitado?

Después de haber analizado las posibles razones o evidencias por las cuales los extraterrestres han podido, o tal vez sigan visitándonos.  Paso a analizar aquellas por las cuales nos resulta mucho más fácil creer que no lo han hecho. 
1-Miedo.  El terrible miedo a lo nuevo, al riesgo o a la posibilidad de contacto.  Asumir la responsabilidad de abrir los ojos, así sea negando todo lo que conocemos por historia y religión humana, no es algo fácil de aceptar.  Peor aún si esto implica tener que reconocer que la vida exista en formas inteligentes distintas a la nuestras, de fuera e inteligencia superior a la nuestra.  Entablar alguna forma de relación, para con estos seres extraterrestres, tan diferentes o no, a nosotros mismos.  Peor aún sin han tenido que ver directa o indirectamente con nuestra evolución como seres vivos.  Da miedo, claro que sí.
 
2-La vida.  Definitivamente que aceptar la existencia activa de extraterrestres inteligentes en nuestro planeta, podría cambiar nuestra vida de formas impresionantes.  Sin embargo, el ser humano vive tan sumido en su día a día, que prefiere ignorarlas, mientras viva sumido en preocupaciones básicas de supervivencia tales como la comida, el dinero, el trabajo, la política, formas de entretenimiento evasivo.  Es mucho más fácil resolver la vida, y de hecho debe ser así, por uno mismo, más que evaluar la posibilidad de haber vivido engañados por nuestros códigos morales y conductuales más antiguos, o peor aún, recostarnos a la intencionalidad de que los extraterrestres vengan a salvarnos de nosotros mismos.

3-El ridículo.  Es difícil tener que aceptar responsablemente la posibilidad de hacer el ridículo, dando por hecho la existencia extraterrestre en nuestro planeta.  Sobre todo, en un mundo fanatizado por el método científico, que niega cualquier testimonio no sustentable con hechos o evidencia.  Peor aún, en un mundo cada vez más hedonista, egoísta y ensimismado, que dentro de su masificación colectiva, rechaza la libertad de pensamiento, o el derecho a pensar diferente, así sea aceptando la duda totalmente lógica de que hayamos sido o estemos siendo visitados, conducidos y o soportados por extraterrestres.


4-Dificultad de relaciones.  Si bien es cierto que eventualmente nos resulta difícil relacionarnos entre nosotros mismos, como humanos, por ejemplo, entre vecinos, compañeros de trabajo, amigos, hermanos e inclusive cónyuges, ¿Qué nos haría pensar que pudiéramos llevarnos bien con seres extraterrestres, físicamente diferentes o semejantes a nosotros?  Aun considerando que tal vez nuestro ego de “seres humanos” no nos permita soportar a cabalidad el hecho de aceptar ser el lado más bruto de una relación, teniendo que reconocer o efectuar cambios sumamente difíciles a nuestra forma de actuar o pensar tal vez radicalmente.  ¿Entonces podremos llevarnos bien con seres extraterrestres, mentalmente superiores a nosotros los humanos?

5-La comodidad de mantenernos ignorantes.  Alguna parte de la humanidad siempre ha vivido guarecida en una gran zona de confort basada en dos importantes hitos: No saber de más, evitar cualquier forma de cambio.  Estos dos aspectos, son caras diferentes de la misma moneda: El estancamiento.  Por un lado evitamos todo lo nuevo, lo que nos obliga a pensar más allá o adaptarnos.  Por el otro lado no queremos esforzar nuestro cerebro, forzándonos a adaptarnos intelectualmente a nuevas ideas.  Esto propicia que actuemos siempre en masa (haciendo lo que los demás hacen, pensando lo que los demás piensan) como si viviéramos en manadas, la manada del barrio donde vivimos, la manada del lugar donde trabajamos, la manada del país donde vivimos.  Dicha actitud nos da seguridad, hacer o pensar siempre lo mismo nos evita tener que adaptarnos, es decir, sufrir cualquier proceso de cambio físico o intelectual.  Aceptar la posibilidad extraterrestre es una idea tan revolucionaria como ancestral, que plantea una total reingeniería de pensamientos, acciones y creencias, lo cual reta todas las capacidades intelectuales humanas.  Lo cual no iría jamás con la manada del pensamiento seguro, del mismo pensamiento.  En consecuencia, es preferible no saber, mantenernos ignorantes.  Siempre nos ha resultado más fácil y cómodo, ocultarnos tras lo que no podemos entender, o negar todo aquello que no podemos probar dado que escapa a nuestras limitadas facultades intelectuales.

martes, 27 de diciembre de 2011

Momia extraterrestre

En algún lugar leí que Akenatón (faraón de Egipto) tenía la cabeza deformada, anormalmente grande.  No sé si aquello estaría en lo correcto o sería una mala interpretación de las representaciones pictóricas, pero de cualquier forma me llamó la atención.  Se estima que la cultura egipcia, así como el resto de las mayores culturas antiguas, tuvieron alguna relación o contacto con posibles extraterrestres.  ¿Qué tipo de extraterrestres?  Definitivamente que de varios tipos, pero, curiosamente uno de los más populares hoy en día, y tal vez en aquel entonces eran los grises.  Seres grises que no son de este planeta, de estatura con tendencia baja, grandes cráneos y ojos, con dos orificios por nariz y una pequeña boca.  También los hay un poco más altos.  ¿Será que algunos de los grandes gobernantes de estos antiguos imperios eran, o estaban bastante emparentados con extraterrestres grises o no? No tenemos manera de saberlo, aunque dicho de esta forma parece que estuviera forzando un cuento mágico.  Comenzando porque los antes mencionados “grises” se ha especulado, tienen problemas reproductivos por lo cual realizan tantos experimentos de mestizaje con la raza humana.  Por otro lado se ha comentado que la mayoría de los grises son robots electro-biológicos de los también populares reptilianos.  Si hubieran dominado la hibridación desde los tiempos de los egipcios, para que Akenatón pudiera ser considerado mestizo de ellos con nosotros, no tendrían por qué seguir raptando humanos para realizar experimentos de cruce entre ambas especies (como se ha rumorado en la actualidad)  Dicho sea de paso, del cruce racial humano-extraterrestre y los infiltrados entre poderosos de nuestra especie, se ha hablado abundantemente de los reptilianos también.  Pero está el asunto de la deformidad craneal, que aún no me cuadra.
Hace dos años en Perú, un antropólogo (Renato Ávila Riquelme) descubrió dos momias, una de las cuales fue denominada por los expertos como extraterrestres.  A saber tenía medio metro de alto, un gran cráneo desproporcionado y triangular, ojos enormes.  Entre otros aspectos, presenta la fontanela abierta y atributos óseos propios de la cultura del lugar.  Pareciera que esta descripción se adapta bastante a lo que comúnmente conocemos como “grises”, sin embargo no podemos confirmarlo.  Cuando supe de la historia, hace algún tiempo atrás, a finales de Noviembre de este año, decidí no escribir nada al respecto sin antes leer todo el material posible al respecto, y desechar la argamasa de “falsos” que genera la exclusividad.  Pensé en niños hidrocefálicos y me dije no hacer más arrebato al respecto.  Sin embargo, ya ha pasado algún tiempo y según lo que he podido abarcar, nadie ha podido refutar el hallazgo, o siquiera confirmar que se trate de osamentas humanas.  ¿Por qué lo rebelaron hasta ahora, y no hace dos años cuando las descubrieron?...así trabajan los científicos y es precisamente el tiempo lo que dota de credibilidad este tipo de estudios.  Porque se pueden hacer todos los análisis respectivos, que confirmen o desmientan el evento.
Yo imaginé que era un niño en primera instancia a juzgar por su tamaño, luego porque la fontanela estaba abierta.  La fontanela es el espacio que queda entre huesos del cráneo que se van uniendo a medida que el bebé crece.  El cerrado completo ocurre entre el año y el año y medio.  A juzgar por esto, según el tamaño de los niños por edad (76 cm al año, 82.5 al año y medio) un niño humano con la fontanela bastante cerrada debe medir 79 centímetros.  Es decir, un recién nacido tendría aproximadamente el tamaño de nuestra momia extraterrestre, pero los antropólogos dicen que no se trata de un recién nacido.  Además, el cráneo que presenta no va en proporción al tamaño, ni a la apertura evidente de la fontanela.  En consecuencia no parece un niño, dentro de lo que he podido ver en las fotos. ¿Podrá ser un niño hidrocefálico? En términos comunes, la hidrocefalia es la enfermedad en la que el humano tiene más líquido (céfalo raquídeo) en proporción para con la  masa dentro del cráneo, o algo parecido, aumentando el tamaño del cráneo.  Por eso los médicos miden el tamaño del cráneo de los niños en sus citas de control, para evaluar  que su crecimiento vaya con lo esperado.   La hidrocefalia genera criaturas de cráneo desproporcionado y abultado.  Si el niño es operado puede vivir bastante bien, el asunto es que los antiguos no conocían ese tipo de  operación tan delicada.  Lo más probable es que dicho supuesto “humano”, de haber sido hidrocefálico hubiera muerto antes de desarrollar no así la estatura que manifiesta (50 centímetros de largo lo presenta cualquier recién nacido humano) sino la estructura ósea manifestada que ha llevado a los arqueólogos a concluir que no se trata de un niño, y peor aún, de un niño humano.
De verdad, esto pudiera resultar cualquier fraude de los tantos que pulula el medio OVNI.  Se ha comentado que la deformidad craneana se debe un rito indígena en el que se forran las cabezas de niños nobles, para que se deformen a tal grado, y que existen otras tantas momias similares en diversos museos.  De hecho, podríamos recordar cómo los japoneses les forraban los pies a sus mujeres, para que no les creciera porque en esa época un pie pequeño era sinónimo de belleza.  Mis argumentaciones las sustentan los testimonios de aquellos expertos que dijo haber contactado el antropólogo Dávila. Pero, la vida me ha hecho escéptico, sobre todo ante las explosiones emocionales no sustentadas por criterios científicos o lógicos.  Lo que a la fecha me parece poco convincente  de esta historia, es que este científico no revela los nombres de quienes refrendan estas aseveraciones.  Todo estudio científico debe venir firmado y refrendado por los estudiosos detrás del mismo, aceptando tanto el éxito como también la posibilidad de fracaso o descrédito.


Sin ser antropólogo ni paleontólogo, me he tomado la libertad de comparar estas tres imágenes.  Un supuesto extraterrestre gris, el cráneo de la momia extraterrestre y otro humano.  He establecido siete puntos de análisis visual entre las tres, a saber: El hueso frontal, el hueso parietal, la órbita ocular, las fosas nasales, las mejillas, la boca y el mentón.  Como se puede observar, existe más similitud entre el dibujo del extraterrestre y el supuesto cráneo extraterrestre, que entre el cráneo extraterrestre y la reproducción del cráneo humano.  En consecuencia, o el cráneo extraterrestre fue hábilmente creado a imagen y semejanza de la clásica representación de los tan publicitados grises (para lo cual, habría que tener considerables conocimientos de antropología).  O efectivamente, estamos frente a un cráneo extraterrestre del tipo gris.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Siguen cayendo objetos no identificados del cielo

Nuevamente, caemos en el terreno de la especulación sideral, o mejor dicho, de los rumores estelares.  ¿Gracias a qué? A la imprecisión de los organismos aeroespaciales del mundo, que de un momento a otro, después de representar la élite más “sapiente” del planeta, han pasado al extremo más ignorante y tonto.  A tal punto que no pueden predecir (como fue en el caso del satélite UARS) el lugar de  caída de algo de proporciones similares a un autobús, girando “perdido” sobre nuestras cabezas.  Reitero, como he dicho en otros escritos anteriores, o nos están ocultando algo (haciéndose los brutos) o efectivamente, han embrutecido de la noche a la mañana.  Lo he mencionado varias veces, ahora tenemos que estar muy pendientes de lo que nos caiga del cielo, porque, después de la bajada sin control del satélite UARS  y el otro similar alemán, la explosión en Argentina etc... ¿Qué ocurre allá arriba, qué está pasando, qué nos ocultan? 

Un objeto metálico de proporciones considerables ha caído del cielo en Omunsati, Nabibia (África) a finales de Noviembre.  Se escucharon explosiones antes de su hallazgo, pero no existe evidencia al respecto.  Algunos reportes establecen que el objeto esferoide posee un peso de trece libras  y una circunferencia aproximada de un metro.  Otros hablan de treinta y cinco centímetros de diámetro (catorce pulgadas).    De cualquier forma, el objeto parece estar  hecho con tecnología aeroespacial muy avanzada, y actualmente está siendo analizado por autoridades en el tema.  La profundidad del cráter generado, es de treinta centímetros aproximadamente y cuatro metros de diámetro.  Lo cierto es que al momento de redactarse este artículo: 1-)Se desconoce su origen (ninguna agencia se ha hecho responsable del evento) 2-)No es explosiva 3-)No ha sido la única en caer del cielo, en distintas partes del planeta (ha habido otras muchas, en las dos últimas décadas) 4-)Se dice que está hueco por dentro.

Aunque el objeto en sí no representa mayor peligro por el momento, nos deja una gran cantidad de dudas al respecto.  La primera es: ¿Qué están haciendo los organismos que vigilan los cielos del mundo?, el asunto de los “objetos” que caen del cielo se está volviendo peligrosamente común.  En un momento determinado podrían convertirse en un problema mayor que cobre, inclusive, masivamente vidas humanas.  La segunda incógnita es el grado de complicidad tras el evento, es decir, ¿Por qué nadie se hace responsable?  Definitivamente, el humano común no tiene acceso a saber ni lo que ocurre muy arriba de su cabeza, ni muy debajo de sus pies, ni muy a lo lejos suyo.  Estamos francamente limitados al alcance de nuestros sentidos, y tampoco manejamos tecnología que los potencie.  Hay un hálito de irresponsabilidad o complicidad de las agencias espaciales del mundo con todos estos extraños eventos u objetos que vienen “cayendo” a ciegas del cielo.  Por último ¿Por qué tantos?  Si bien es cierto que han sido varias esferas las que han caído del cielo en semejantes condiciones ¿Qué está ocurriendo allá arriba?

¿Acaso siguen explotando artefactos sin decirnos nada? ¿Están construyendo artefactos, plantas o estaciones de gran proporción sin hacernos partícipe del riesgo que esto involucra? ¿Ha cambiado algo en nuestro espacio próximo, que no nos han querido decir, afectando la calma, rendimiento habitual y estructura mecánica de los artefactos que hemos puesto en órbita? Dadas tantas preguntas y tan pocas respuestas al respecto, hemos de darle un poco más de hilo a nuestra imaginación, sin el ánimo de causar revuelo.  Haciendo énfasis responsable de que sólo se trata de nuestra especulación.  Gran cantidad de películas que tratan el tema extraterrestre, refieren el arribo masivo e inesperado de objetos provenientes del espacio exterior.  ¿Será que esos  objetos metálicos esferoides son nodos de alguna red de comunicación, infiltración o ataque próximo a ponerse en línea propiciando un ataque masivo de foco principal hacia el hemisferio sur planetario (donde han habido más casos)?  ¿Será un proyecto científico secreto de los humanos o de los extraterrestres? Algo quizás para controlar o regular la inestabilidad climática o geológica planetaria a favor de la especie humana o de su exterminio…  No tenemos forma de saberlo, pero tampoco podemos pasarlo desapercibido que siguen cayendo cosas del cielo.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Asteroide gigante pasará muy próximo a la tierra

Bueno, ésta es otra alarmante noticia proclamada por la NASA  hace algún tiempo, que está por cuajar. El asteroide 2005 YU55 descubierto el 28 de Diciembre de 2005 por Robert McMillan del programa de observación espacial (Tucson Arizona) está próximo a la tierra.   En Abril 19-21 de 2010 Mike Nolan, Ellen Howell  y colegas, utilizando el radar de Arecibo (Puerto Rico) lo describieron como un objeto esférico muy oscuro, de unos cuatrocientos  metros de diámetro, bastante cercano a la tierra. Este nada pequeño objeto espacial (por algunos comparado al tamaño de un portaviones),  pasará a una distancia equivalente a 0.85 veces la que separa a la Tierra de la Luna.  Dicho en buen castellano, este enorme asteroide pasará más cerca  de la Tierra que la Luna, a las 23:20 GMT el Martes 8 de Noviembre de 2011.  Aún así, los científicos que han venido dándole seguimiento al tema (Don Yeomans, director del Programa de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA) aseguran que no representa peligro alguno para nuestro planeta.  Dado que al asteroide se le ha calculado un periodo de rotación en 20 horas aproximadamente, será buen objeto de observación por radar, en el hemisferio norte y sur de nuestro planeta.  Dicho sea de paso, se ha mencionado que con un telescopio de buen alcance, podrá ser observado.

¿Alarmante?...cada cual que decida.  Para mí, alarmante es la primavera árabe, las protestas de los indignados y los cambios geológicos.  Sin contar la creciente indolencia, e involución intelectual humana; sin embargo…   Dada la “extraña explosión del supuesto meteoro que cayó en Argentina”, “La misteriosa caída del satélite aquel (UARS)”, “La bajada del satélite Alemán (ROSAT)” etc., sin querer llorar sobre la leche derramada, he de recordar mi mención en artículos anteriores, relacionada a que debemos seguir esperando “noticias” provenientes del cielo, ya fueran comunicadas por la NASA o cualquier otra institución afín.  Siempre he mencionado que “ellos” saben algo que nosotros no, y nos están preparando.  Ahora bien, el advenimiento de este asteroide no es tema nuevo, pero no deja de ser afín.  He de recordar todo el sentido apocalíptico del cual se revistió al cometa Elenin, que final e inofensivamente se deshizo en simple polvo. ¿Recuerdan a Harold Camping y su fin de mundo re-afinado, de Mayo a Septiembre?  Todos bajamos la guardia ante los eventos, que anteriormente nos habían provocado algo  de histeria y de pronto… ¡Explota la garrafa de gas en Esteban Echeverría!.



También está el testimonio de los que esperan el advenimiento masivo de naves espaciales gigantes y en masa, desde Marzo de este año… Cualquiera que escucha: “Objeto oscuro, esférico, de casi medio kilómetro de diámetro viajando por el espacio”, podría imaginar una nave espacial.  ¿Pero qué nos dicen los científicos? Primero que todo, que no causará afectación gravitacional, ni magnética en la tierra.  Pienso yo que no tiene suficiente masa como para representar algún tipo de alteración ni para la Tierra, ni para la Luna, ni para la relación Tierra-Luna.  Sin embargo, es una enorme piedra pasando entre ambos…  Digo, algo que no ocurre todos los días (desde 1976 aproximadamente).  Si observan la simulación del evento, básicamente podrían observar un cañonazo que bien pudo impactar a la Luna.  De esto me surgen la siempre eterna pregunta ¿Sobre qué suerte vivimos?  De haber impactado dicho objeto contra la Luna, o la Tierra, ¿Qué nos hubiera ocurrido?.  He de suponer que, dado que el humano terrestre posee un rango de vida tan corto, eso nos da un periodo de observación bastante largo, aún para los fenómenos más veloces de nuestro universo.  En pocas palabras, lo que para el universo pudiera representar un “rápido” fin planetario, en términos cronológicos, para nosotros pudiera resultar toda una eternidad.  Es más, dada dicha desproporción del tiempo, en este preciso momento podríamos estar “viviendo” el final de los tiempos sin siquiera habernos percatado de ello (bueno, la mayoría de nosotros no lo sabríamos, aunque tal vez “ellos” sí lo sabrían, como bien mencioné antes).

Ahora bien, el azar podría cambiar cualquier cosa en cualquier sentido en cualquier momento. Lo cual, aunado a la distorsión tiempo universo versus tiempo humano, pudiera tornar cada momento de nuestra vida, hacia el final o en el inicio  de todo un universo de acontecimientos. Luego,  ¿Qué podemos aprender de todo esto?.  Diría yo que, en primera instancia, jamás dejar de mirar al cielo.  En todo momento evitar el pánico, sin acabar cegándonos a la probabilidad.  Hay que mantener la mente abierta, tanto para lo bueno, como para lo malo.  Confiar y no confiar en la gran cantidad de datos que nos llegan a cada momento, tratando de filtrarlos bajo la óptica del discernimiento más refinado.  Pero sobre todo, aprender a reconocer todo y cualquier momento de nuestra vida, como un espacio o un momento inédito en el universo.  Por tal razón, yo aprovecharé el advenimiento de dicho objeto espacial, para organizar un buen momento de observación con mis seres queridos.  Tal vez no tanto para observar “el nuevo terror espacial del momento”, sino para venerar el más grande milagro de todos los tiempos: La vida.

jueves, 13 de octubre de 2011

Los humanos y las quimeras extraterrestres marinas


Honestamente, no me creo del todo, aquello de que los marinos de la época antigua, no se atrevieran a navegar hasta el borde del mundo, aceptando la probabilidad de “caerse al vacío”.  Digo borde del mundo porque debemos recordar, que en aquella época se pensaba que la tierra era plana, por el efecto óptico de la línea de horizonte.  Digo, siempre hay aventureros, gente que le gusta subir a la azotea del edificio y asomarse al “borde” para ver qué hay debajo.  Personas que, definitivamente no sufren de vértigo, ni le temen a las alturas como yo a las pesadillas.  Hoy existen, no son pocos,  y lo más probable es que existieran también  en la antigüedad.


 Estamos hablando de gente que no eran precisamente salvajes.  Construyeron Pirámides, megalitos, sistemas de riego sofisticado, tuberías y estudiaron el cielo a detalle, con conocimientos de matemática profunda, lógica y filosofía.  No me parece razonable el hecho de que  no hubieran intentado acercarse “al fin del mundo” sólo por temor.  Es más, dada la curiosidad que siempre ha metido en tan densos problemas existenciales al ser humano, es bastante probable que varios (por no decir muchos) hubieran ido más allá de sus limitantes tecnológicas,  regresando satisfactoriamente.  De hecho, existen leyendas sobre las cartas navales que utilizó Cristóbal Colón en el descubrimiento de América, cuyo origen se presume fenicio.  También se han manejado hipótesis de que los Vikingos, llegaron antes a América.

Pero, ¿Qué pudo haber detrás de todas estas historias de serpientes marinas gigantescas, dragones escupe fuego, etc.?.  Digo, también cabe la posibilidad de que hubieran topado algunas especies de criaturas prehistóricas, sobrevivientes hasta entonces.  Tal y como se presume actualmente con relación al famoso monstruo del Lago Ness (Escocia), o en el peor ejemplo, al mismísimo pie grande, abominable hombre de las nieves, o como se le quiera llamar. Un dinosaurio a destiempo, tal vez…  No sé si eso sería más fácil de creer, que aceptar la teoría OVNI más propiamente hablando.  Existen testimonios de pilotos de aeronaves modernas, que han manifestado la presencia OVNI como “indescriptible e inimaginable”.  Ya fuere por sus magnitudes, la luminiscencia que emanan, la velocidad, los tipos de movimientos y demás atributos “sobrenaturales”.  Ahora bien, qué especie de racionalización podría inocular a nuestros antiguos, para no homologar a una enorme nave extraterrestre en franco ascenso o descenso, con una enorme criatura marina bota fuego.
Si en la actualidad estos OVNIS se cuidan mucho de ser vistos por el humano, ¿Por qué antes no? (Considerando la gran cantidad de posibles avistamientos, que fortalecerían cuantitativamente la generación de tales leyendas en diferentes partes del mundo). ¿Acaso (fuera de los propios requerimientos de movilización) existiría algún interés de asustarnos de semejante forma?...  Existe una antiquísima leyenda extraterrestre, que relaciona la parte de la historia humana con la confección de la torre de babel, y cómo supuestos extraterrestres conspiraron para distanciar a los humanos entre sí.  Dado que de una u otra forma, unidos podríamos, si bien no representar una amenaza para ellos, tal vez sí un problema salido de proporciones.  Luego, considerando los posibles intentos de exterminio humano, imagino que en algún momento desistieron, o les prohibieron seguirlo intentando.  En consecuencia, decidieron mantenernos divididos, separados, peleados y desconocidos.
 
Para entender la factibilidad de esta suposición, es necesario  pensar un poco más y recordar quién era el humano nativo de la Tierra (según la fenomenología extraterrestre).  El humano originario de la Tierra era un ser de naturaleza pacífico, telépata y sumamente espiritual.  Luego llegaron estos extraterrestres, y por darnos facultades de segunda mano (mezclándose genéticamente con nosotros) nos quitaron/durmieron estos atributos naturales, que nos hacían seres superiores de nacimiento.  Curiosamente, en algo muy similar al canje que hicieron los españoles de la conquista con los indios, ofreciéndoles espejos por oro, nosotros perdimos el oro de nuestra especie a manos de estos supuestos extraterrestres.  Es decir, que en cierta forma, quizás no tan remota, el ser humano unido habría de resultarles menos manipulable inclusive. 
De allí tal vez tanto interés por mantenernos separados, asustándonos con sus enormes naves espaciales.   La realidad reinante a la fecha es:  Disgregación, disociación, separación, guerra, muerte entre hermanos de la misma especie.  Tal vez, si hubiéramos seguido unidos y no intervenidos, viviríamos aún en el "paraíso", y estaríamos mucho más avanzados de manera natural, es decir, no tecnológica, de forma espiritual, no racional (como ellos).  Pero nos cuartearon, estancándonos junto a ellos.  Ahora no precisan de sustos para distanciarnos, porque las distancias las generamos y mantenemos  nosotros mismos, con rencores, aversiones y exterminios bajo cualquier pretexto (ideológico, racial, religioso o existencial).

Yo no sé qué piensen ustedes, pero yo creo que nada peor puede ocurrirle al humano.  Al humano que va más allá de sus restricciones ancestrales, dogmas, mitos y terrores infantiles.  Ya los monstruos no viven entre un mar y el otro, sino entre las ideas y los hechos.  Gracias a Dios, siempre existiremos los aventureros, soñadores hoy, mañana descubridores, y luego colonizadores de una nueva vida, de una mejor especie.  En forma y esencia: Humanos.

martes, 4 de octubre de 2011

Cosas raras sobre el supuesto meteorito que impactó Argentina

Este artículo está basado en información leída de varios sitios Web,  sobre el trágico evento suscitado en la localidad de Esteban Echeverría, Buenos Aires Argentina.  Lo he escrito sin ánimo de lucro o relevancia, y siempre condolido para con todo el luto por dicho evento. Tristemente, la desgracia ha querido que el suceso trascienda a conocimiento público-mundial, incluyendo junto a sí toda la fanfarria que eso genera.  Sin embargo, pese a las explicaciones y leyendas surgidas,  nos quedan dudas, cuestionamientos que a continuación expongo con respeto y sin querer ofender a nadie.  Gracias.
Uno de los testimonios que se barajaron, refería una enorme bola azul (o roja) en el cielo.  A simple vista, cualquiera diría que se trataba de algo fantástico, sin embargo, hemos de recordar que la llama de  la estufa es azul. Que estuviera en el cielo…supongamos que el gas corrió de las casas hacia arriba, expandiéndose.  Luego tocó una chispa en algún poste eléctrico o telefónico, y explotó generando la enorme bola azul.  Dicho sea de paso, actualmente todo apunta a una fuga de gas. Sin embargo, esto no explica el testimonio de “la enorme bola en movimiento”.  Por otro lado, ¿Dónde quedó el fuego?  Considerando que se trató de una enorme bola azul en el cielo, digamos que la explosión generó la onda expansiva que destruyó todo, pero: ¿Dónde quedó el gran incendio que debió suscitarse?.

También se dijo que la explosión se debió a  la manipulación de ciertos tanques de gas, con relación a determinado horno de pizza.  Pero las fotos del accidente muestran un detalle muy claro relacionado a esto.  Tanques de gas bastante enteros, como para haber originado, o continuado una explosión de semejante magnitud y naturaleza. A no ser que los tanques fotografiados, tampoco correspondan a la casa donde se originó el evento (lo cual es factible).  Luego me surge la pregunta: ¿Tendrían aquellos tanques de gas, la capacidad de destruir completamente dos casas medianas y tres automóviles (levantándolos en el aire, como si fueran plumas de gallina) ?, afectando de igual forma varias cuadras alrededor.  Por otro lado: ¿Quién va a estar manipulando tanques de gas, a esa hora de la madrugada (las dos de la madrugada)?.  Lo curioso es que, quien los haya estado manipulando, hubiera muerto en el intento, aumentando de facto la cantidad de fallecidos.  Sin embargo, es factible.

El meteorito constituye la tesis más popular manejada.  Algo que, dado los testimonios parece totalmente creíble.  Aún así, recordemos que hace poco se desmintió la caída de un supuesto meteorito en Cuzco, Perú. Hubo mucha efervescencia, fue televisado ¿Y luego?...nada.  ¿Pero por qué no podría ser?, la tierra y la luna  se ven frecuentemente impactadas por meteoritos no apocalípticos.  Los más grandes han sido oportunamente alejados por nuestro gran hermano mayor, Júpiter.  Ahora bien, nadie quita que algún pequeño, haya podido escaparse del azar existencial que  mantiene vivos e ilesos a los humanos.  Realizándonos una brevísima demostración del infinito poder natural extraterrestre.  Sin embargo, la fuerza de choque y su correspondiente onda expansiva, debió haber dibujado un buen cráter.  No así, una gran montaña de escombros.  ¿Entonces, dónde está el cráter?. 

Curiosamente, el suceso ocurre algunas horas después de que se adelantara (por el mal clima solar) la caída NO CONTROLADA de un satélite (el  polémico UARS), supuesto a precipitarse varios días después.  ¿Acaso sonaría "la caída de un satélite", más verosímil  o menos irresponsable que la de "un meteorito" inesperado y rebelde?...  Pese a que el organismo responsable, ha negado toda relación entre dicho evento y la explosión bonaerense, me parece mucha casualidad la proximidad cronológica.  Cuál sería la posibilidad de que ocurra una explosión "accidental", en el momento justo en que cae un satélite en la otra esquina de la cuadra. ¿Dónde quedaron los restos? ¿Por qué, asumiendo que la pieza bajó incendiada, no se produjo un incendio general? ¿Dónde quedó el cráter que debió generar el impacto?.


La diferencia de carga entre las nubes y la tierra, genera la descarga eléctrica que todos conocemos como “rayo”.  Dicho fenómeno, suele estar compuesto por dos componentes básicos: Un estruendo que denominado trueno, y un destello lumínico que llamamos relámpago. La fuerza del rayo es brutal, destruye y quema poderosamente lo que se le interponga en el camino.  Genera incendio, sólo si en el evento llegara a encontrar algún material combustible.  Las casas se construyen con una punta de metal conductor, para bajar el rayo a tierra sin causar mayores daños. A juzgar por los testimonios de los testigos (una bola de color rojo, un silbido y seguido la explosión) lo que impactó en Esteban Echeverría no fue un rayo, ni cualquier otra forma de descarga eléctrica. Aunque los estragos fueron tan brutales, que si bien podrían ser confundidos, existe una evidencia que lo rechaza categóricamente.  Cualquier descarga eléctrica de semejantes proporciones, hubiera causado un daño considerable  sobre el alambrado del lugar.  Sin embargo, sólo se han reportado afectaciones medias, que sugieren algún tipo de “impacto” más que una “descarga”.
Lo de Esteban Echeverría, tuvo todo el aspecto de una explosión controlada y en el aire.  No hubo cráter, ni fuego,  porque el objeto jamás tocó tierra.  Tampoco fue algo incendiario, aunque sí muy caliente (tan caliente que chamuscó al contacto, en lugar de incendiar).  Tal vez estemos hablando de altas concentraciones de energía, evidenciada en el gran espectro lumínico, y una subsiguiente explosión eléctrica-calórica (como quien cauteriza).  La onda expansiva destruyó las casas, levantó los autos, pulverizó los hornos de pizza y destruyó parcialmente los tubos de gas, quemando todo a su paso (sin incendiar).  Pero lo que haya sido, se destruyó en el aire (por eso hablo de explosión controlada) y generó semejante montaña de escombros, sin causar muchas víctimas (cosa que no caracteriza a las explosiones por gas, ni demás incendiarias, de semejante alcance).

Lo del satélite fue meramente coyuntural, y es posible que se haya utilizado de tapadera para algo que no nos han querido decir, aunque, de cualquier forma nos enteraremos.  Sin sonar sensacionalista, ni amarillista, recordando que este es un sitio de libre opinión y meramente especulativo, a mí me parece que de buenas a primeras nos van a volver a sorprender con “otra caída de satélite ”, “un viaje seudoprogramado al espacio”, o algún fenómeno “natural” venido del cielo.  La pregunta del millón es: ¿Será verdad, o no?.  Recordemos que así como nos traen de un lado a otro con “el consumismo y el capitalismo salvaje”, nos llevan  como veletas halados del miedo.  Entre tanto “reality show” político-mundial, nos traen dormidos por una parte (con guerras, pestes y circo), mientras que por otra se niegan a explicar claramente lo que le está pasando al planeta.  Apenas los mismos comentarios del calentamiento global, el efecto de invernadero y el agujero en la capa de ozono.  Pareciera que nos estuvieran entreteniendo, mientras algo más ocurre, o estuviera por ocurrir.  O tal vez sólo nos estén advirtiendo de algo, de lo que en el fondo no quieren advertirnos.  Como si hubiera una mentira de mayor peso, cubriendo a una posibilidad fatalista de alto riesgo.  Tampoco quiero parecer paranoide, pero, los cambios en la tierra están ocurriendo relativamente rápido, y no se circunscriben ni se limitan a una cuestión climatológica exclusivamente.

Ahora bien, ¿Dónde quedaron los restos de ese “algo” que pudo haber impactado a la comunidad de Esteban Echeverría?.  Digo, a juzgar por el alcance de la explosión, es muy poco probable que haya quedado algo.  Y de haber quedado, siquiera polvo ¿Estaríamos en la capacidad de reconocerlo?. Y de haber podido reconocerlo, ¿Estarían los investigadores en la capacidad de publicarlo?.  Tal vez   sea mejor "aceptar" la fuga de gas, hasta que alguien se atreva a confrontarla (dentro de algún tiempo), asumiendo para sí  el efecto de la desacreditación y difamación.  Por el momento hemos de verlo como un evento aislado, dado que la cordura nos impide formalmente considerarlo continuidad de algo menor, o  inicio de algo mayor.  De cualquier forma, TODO apunta a que NO estamos preparados ni para el azar del destino, ni para alevosía de cualquier supuesto.